Compromiso a Través de las Culturas
Una estudiante colombiana de primera generación equilibra el trabajo, la familia y la educación en la Extension School de Roger Williams University para alcanzar sus metas e inspirar a la próxima generación.

PROVIDENCE, R.I. – En la Extension School de Roger Williams University en Providence, la trayectoria de Lina Mejia refleja determinación, resiliencia y una fortaleza silenciosa forjada por la experiencia. Originaria de Colombia, lleva su identidad con orgullo y afirma diciendo, “soy colombiana, me siento muy orgullosa de ser colombiana y de ser parte de la minoría aquí.” Ese orgullo la ha acompañado en cada paso de su camino como madre, empleada y ahora, próxima a graduarse de un posgrado.
Antes de llegar a los Estados Unidos, construyó una base en contabilidad durante sus años de secundaria en Colombia. Esa experiencia se convirtió en el punto de partida de su carrera en la Extension School. Comenzó modestamente, traduciendo documentos para programas en español, pero poco a poco fue asumiendo más responsabilidades. Con el tiempo, su rol evolucionó hasta su posición actual como administradora financiera, donde gestiona la facturación de programas credito y sin crédito y trabaja estrechamente con estudiantes militares y socios municipales en Providence y Bristol. Hoy en día, desempeña un papel clave en el funcionamiento de sistemas esenciales tras bastidores.
Sin embargo, su crecimiento como empleada es solo una parte de su historia. Mientras trabajaba a tiempo completo, tomó la decisión de continuar con su propia educación. La Extension School se convirtió en el camino ideal, no solo por su flexibilidad, sino porque le permitió avanzar a su propio ritmo. Comenzó poco a poco, tomando una clase a la vez, equilibrando sus estudios con las demandas del trabajo y la vida familiar.
Ahora, está completando un posgrado en Administración Pública, un logro que representa años de perseverancia. Su decisión de estudiar no fue solo para avanzar profesionalmente, sino también profundamente personal. Su mayor motivación ha sido su hija. Se propuso terminar su carrera antes de que su hija se graduara de la escuela secundaria, con la esperanza de ser un ejemplo para ella. Hoy, esa meta es una realidad, ya que ambas alcanzan hitos importantes al mismo tiempo.
El equilibrar de estos roles no ha sido fácil. Explicó que el mayor desafío ha sido manejar el tiempo. Cumplir con las responsabilidades como empleada a tiempo completo, ser estudiante, madre y esposa ha requerido disciplina y sacrificio, pero se ha mantenido comprometida durante todo el proceso.
A pesar de que el inglés no es su primer idioma, no lo considera una barrera. Al contrario, ve su trayectoria como prueba de lo que es posible. Como estudiante de primera generación en los Estados Unidos, sus logros tienen aún más significado diciendo, “no importa la edad, todavía se pueden tener muchos logros, soy la primera generación.” Su historia desafía la idea de que la educación es solo para los jóvenes o para estudiantes tradicionales.
Su experiencia en la Extension School ha sido sumamente positiva, especialmente por la flexibilidad del aprendizaje en línea. La describe como una de las mejores decisiones que haya tomado. Ha sido una oportunidad que le ha permitido seguir creciendo sin poner su vida en pausa.
En el centro de su historia hay un mensaje simple pero poderoso: la perseverancia importa más que las circunstancias. Reconoce que ser parte de una minoría puede generar dudas en los demás, pero ha utilizado esas dudas como impulso y dice que, “aún siendo parte de una minoría, a cualquiera edad se pueden realizar las metas, cada uno puede demostrar muchas cosas que puede lograr.”